Cuando estás en pleno proceso creativo, ¿como prefieres trabajar? Antes de empezar planificas un poco lo que irás haciendo y las capas que irás combinando o ¿directamente te lanzas a crear sin pensar mucho, siguiendo tu intuición?
En el curso online “100 técnicas mixed media” hablamos un poco de este tema y vemos que nos es útil tanto la planificación como la intuición. Cada forma de trabajar tiene sus ventajas e inconvenientes y vamos a hablar de ellas en este post.
Tenemos que tener en cuenta que de por si las técnicas mixed media son muy flexibles y adaptables al proceso creativo, y no siempre podemos controlar a la perfección el resultado final. Esto, aunque planifiquemos el trabajo, añade siempre un poco de improvisación.
Trabajar con planificación
Cuando planificamos el trabajo que haremos podemos determinar los materiales que posiblemente utilizaremos y también que técnicas vamos a usar o combinar. Podemos escoger también con que gama de colores trabajaremos, y además podemos comprobar antes como combinan entre ellos. Es un proceso más pausado y pensado, y te permite controlar mucho el resultado final del trabajo ya que puedes determinar los pasos y las capas que irás haciendo.
Es muy interesante trabajar así ya que te permite probar antes las técnicas y los materiales, y si eres una persona exigente puedes tener margen (puede que después de varias pruebas) para llegar al resultado que has imaginado al principio. Probando las técnicas antes puedes aprender mucho como usarlas y para que fin te va bien una cosa o la otra.
Pero trabajando mixed media con planificación tenemos que tener en cuenta, como ya he dicho al principio, que muchas veces una aplicación de un material o una capa que estamos construyendo nos queda diferente a lo que habíamos pensado. Esto pasa mucho por ejemplo aplicando tintas en spray: cuesta controlar el agua y los regueros que hace, y el mapa de color final puede ser distinto al que queríamos llegar.
En estos casos, claro que podemos repetir y repetir hasta obtener lo que queremos (y esto nos va a permitir aprender muchísimo de la técnica en concreto), pero es importante dejar un poco de lado la rigidez de nuestro plan (para no frustrarnos rápido o decir que no nos sale, y caer en el “yo no soy suficiente buena para esto”), y adaptarnos a lo que estemos creando, aunque se salga de la idea inicial. Es la gran ventaja que nos da el trabajo con mixed media: el trabajar sin reglas. Sólo hay las normas que quieras ponerte tu misma.
En este trabajo he planificado con antelación lo que quería hacer, como colocaría los elementos y la gama de colores que utilizaría. Al ser un trabajo con collage he podido hacer la textura de cada papel por separado, hacer el fondo y luego pegarlo todo para juntar la composición. De todas formas la idea inicial cambió un poco: cambié ligeramente la composición y la aplicación del algún color.
Trabajar con intuición
Trabajar de forma intuitiva es un proceso más rápido y dinámico, ya que no interviene mucho la razón y la valoración de lo que hacemos. Es más como jugar o hacer experimentos con los colores y las texturas.
Aquí puede que nos importe menos el resultado y nos centremos más en la expresión del momento. Inicialmente no pensamos en los colores o en las técnicas que utilizaremos, sino que simplemente empezamos con lo que nos llama más la atención y vamos escogiendo los materiales, las técnicas o los colores a medida que avanzamos.
Para trabajar de esta forma es recomendable tener a mano el material ya que al trabajar rápido y con la idea del momento, si algo que necesitamos está muy bien guardado puede entorpecer el momento creativo.
Es interesante trabajar así ya que podemos hacer pruebas originales, descubrir nuevas aplicaciones y técnicas ya que muchas veces salen coses que nunca hemos hecho antes. Además nos ayuda a dejarnos ir, a ser más flexibles y adaptables, y sobretodo activa nuestra creatividad ya que cada momento es nuevo y por lo tanto estamos continuamente buscando nuevas maneras de continuar.
Pero nos podemos encontrar que queremos hacer cosas nuevas pero no sabemos como hacerlas, y sólo con la intuición no nos salen. Por eso aprender técnicas, probar aplicaciones con más calma y planificación nos puede ser muy útil para integrar estos conocimientos y luego poder aplicarlos de forma fácil, rápida e intuitiva a nuestros trabajos.
Este trabajo lo hice de forma más intuitiva. Empezando con colores al azar (aunque cuando escojo de forma intuitiva siempre voy a los mismos colores, que son los que más me atraen). Jugué con los colores y las texturas, y con una máscara troquelada que luego incorporé al trabajo sin haberlo planificado antes. Al final cuando ya tenía el fondo y las formas principales, sí que empecé a cambiar el chip y los acabados los planifiqué un poco más.
Combinar intuición con planificación
Aunque no siempre todo es blanco o negro, muchas veces lo que hacemos es una combinación de las 2 formas de trabajar: partes del trabajo son más intuitivas y partes más planificadas.
A veces cuando definimos una forma o queremos darle un acabado determinado, paramos el proceso rápido de creación y organizamos más las ideas. Otras veces empezamos intuitivamente y hay un momento que tenemos una idea que queremos plasmar, luego empezamos a organizar más las aplicaciones. O también se puede dar a la inversa, empezamos con una idea planificada pero el proceso nos llega a otros sitios y dejamos lo que habíamos pensado y seguimos hacía donde nos lleva el momento.
Recuerda, ¡¡TODO está bien¡¡, ya que lo que es importante es disfrutar de lo que hacemos y poder expresarnos creativamente.
Y ya que llegan las vacaciones de Semana Santa… ¡que paséis unas felices pascuas!
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